Se va la luz y lo primero que hacemos es mirar si también se ha ido en casa del vecino. Si todo el edificio está a oscuras, probablemente se trate de un corte general. Pero si solo ocurre en nuestra vivienda, la causa puede estar en la propia instalación eléctrica.
Aunque un corte de luz puede parecer algo puntual y sin importancia, saber qué hacer en cada situación es importante para evitar riesgos y detectar posibles problemas en la instalación. Te contamos qué puedes comprobar y cuándo es mejor dejarlo en manos de un profesional.
¿Se ha ido la luz en toda la casa o solo en una parte?
Lo primero es comprobar qué ha ocurrido.
Si la luz se ha ido también en otras viviendas, puede tratarse de una incidencia en la red eléctrica o de un corte programado. En este caso, poco podemos hacer desde casa más allá de esperar a que se solucione.
Si el corte solo afecta a nuestra vivienda, podemos echar un vistazo al cuadro eléctrico. Es posible que haya saltado alguno de los interruptores de protección.
También puede ocurrir que solo se haya quedado sin electricidad una parte de la casa. Por ejemplo, que funcionen las luces pero no algunos enchufes. Esto puede indicar que ha saltado uno de los automáticos que protege un determinado circuito.
¿Por qué puede saltar el cuadro eléctrico?
Los interruptores del cuadro eléctrico están precisamente para proteger la instalación y a las personas que viven en ella.
Una de las causas más habituales es conectar demasiados aparatos eléctricos al mismo tiempo, provocando una sobrecarga. También puede producirse un cortocircuito o existir algún problema con un electrodoméstico, un enchufe o la propia instalación.
En el caso del diferencial, puede haber una fuga de corriente. Por eso, si salta repetidamente, no conviene limitarse a volver a subirlo una y otra vez sin investigar cuál es el origen.
¿Qué podemos comprobar nosotros mismos?
Si sabemos que el corte afecta únicamente a nuestra vivienda, podemos revisar el cuadro eléctrico con tranquilidad.
Antes de volver a conectar un interruptor que haya saltado, conviene apagar o desenchufar algunos de los aparatos que estaban funcionando, especialmente aquellos que acabamos de conectar o que pueden estar relacionados con el problema.
Después, podemos intentar restablecer el interruptor.
Si la luz vuelve y no vuelve a producirse el corte, podría tratarse de una sobrecarga puntual. Sin embargo, si el interruptor vuelve a saltar inmediatamente o lo hace con frecuencia, es mejor no insistir.
Y, por supuesto, nunca debemos manipular cables, retirar protecciones ni realizar reparaciones eléctricas sin los conocimientos necesarios.
¿Cuándo deberíamos llamar a un profesional?
Hay algunas señales que nos indican que el problema merece una revisión.
Si el diferencial o los automáticos saltan habitualmente, hay enchufes que se calientan, se percibe olor a quemado, las luces parpadean o escuchamos ruidos extraños en la instalación, conviene contactar con un profesional.
También es recomendable revisar una instalación eléctrica cuando la vivienda tiene muchos años, se ha realizado una reforma o se han incorporado nuevos equipos que aumentan considerablemente el consumo.
Un problema eléctrico que hoy parece pequeño puede terminar provocando una avería mayor si no se detecta y soluciona correctamente.
¿Cómo podemos evitar problemas eléctricos?
El mantenimiento y la prevención son nuestros mejores aliados.
Evitar sobrecargar enchufes y regletas, utilizar correctamente los aparatos eléctricos y prestar atención a cualquier comportamiento extraño de la instalación son algunas medidas sencillas que pueden ayudarnos.
Además, una revisión profesional permite comprobar que la instalación se encuentra en buen estado y que sus elementos de protección funcionan correctamente.
En viviendas con instalaciones antiguas, esta revisión puede ser especialmente importante para detectar posibles deficiencias antes de que aparezca una avería.
Roscam
Un apagón puntual no tiene por qué significar que exista un problema grave. Pero cuando los cortes se repiten, afectan siempre al mismo circuito o aparecen otras señales de alerta, conviene averiguar qué está ocurriendo.
En Roscam creemos que una instalación eléctrica debe ofrecer seguridad y tranquilidad en el día a día. Por eso, ante cualquier duda o incidencia que se repita, lo más recomendable es contar con profesionales que puedan revisar la instalación y encontrar el origen del problema.
Porque cuando se va la luz, saber qué hacer está bien. Saber por qué se ha ido, todavía mejor.

